No siempre es un buen momento para comprar algo, la verdad es que para los que vivimos al día no encontramos un momento adecuado nunca, sobre todo si el gasto va a ser considerable.

Lo primero que solemos comprar es un coche, una inversión bastante alta tal y como está la economía, también es cierto que lo que más se hace es comprar coches de segunda mano y que cuando decidimos comprar otro tenemos que hablar con cochesparadesguace.com porque los apuramos al máximo. Comprar un coche es algo muy complicado porque tienes que tener muchas cosas en cuenta, los años que tiene, los kilómetros que ha recorrido de que manera lo trataba su dueños, el consumo que tiene…y así un montón de cosas que te calientan la cabeza durante unos días hasta que tomas la decisión.

Comprar un piso, es una decisión trascendental en la vida de toda persona, la verdad es que casi siempre compramos un piso cuando decidimos casarnos por lo que la decisión es compartida con tu pareja y cuesta menos tomarla. La fecha también es muy importante, en verano todo sufre un incremento por lo que vamos a esperar un poco, en las fechas navideñas también es mal momento para relazar una compra importante dado que en esas fechas se dispara el consumismo típico de esos días y los comerciantes saben lo que hacen.

Yo diría que marzo o abril son los meses más aconsejables para comprar algo, los precios se estacionan en ese periodo de tiempo y es posible que compres algo más barato, febrero también es un mes ideal porque todos quieren quitarse los excedentes de navidad y los pones a precios as reducidos. Aprovechar campañas de plan renove o acogerse a ayudas del gobierno para abaratar un poco la compara también es una buena opción ya que puedes conseguir precios más asequibles.

La verdad es que no estamos para muchos dispendios pero cuando toca, toca y no podemos hacer nada para evitar compras que vamos aplazando y dejando para otro día, eso sí hacer las compras cuando los precios estén más bajos ayuda mucho a la hora de ahorrar un poquito.
No olvidaremos al realizar las compras pedir los tiques y sellar las garantías por lo que pueda pasar, si después de comprar algo no funciona o se estropea es casi seguro que la garantía lo cubra y lo reparen o sustituyan por otro nuevo.